La caja sanitaria

 

oculista

A un lunes lleno de contratiempos se sumó una llamada de mi padre -hoy es la consulta del oculista, no te olvides de venir a recogerme. ¿No te acordabas?-. Pues no, si acaso lo apunté, fue hace más de un año.

Antes de pedir esa cita habíamos ido aun oftalmólogo privado, pensando que la falta repentina de visión se debía a una graduación muy antigua. Estuvimos un rato en la enorme sala de espera blanca, con mesas de cristal y revistas de arquitectura. Antes de llegar al médico, pasas por tres salas previas de pruebas y preguntas sobre alergias y demás, destinadas más que nada a justificar la factura, pienso.

El médico muestra una seriedad de profesional respetable, como si hubiera aprendido en algún sitio que la simpatía es cosa de mediocres. Debe percibir enseguida que mi padre es un hombre casi analfabeto; canta las letras con errores que yo no sé si parten de la falta de visión o de conocimiento. Esto va reforzando el lugar de los tres en la sala y en el mundo, al menos el de ellos dos.

Una catarata y otras cosas de la edad, hay que operar. Con una técnica cuesta tres mil euros, con otra mucho más cómoda y segura, seis mil. Mi padre trabaja y cotiza desde los 16 años, pero los últimos ´15 años lo hizo por el mínimo, por gracia de un despido colectivo cuando tenía 49 años y era maquinista de una tabacalera. Su pensión no llega a novecientos euros.

Pero, ¿a esta operación puede acceder a través de la Seguridad Social, verdad?, pregunto arrepintiéndome antes de terminar la frase. Vamos a ver Señorita, usted ha venido a mi consulta y yo le informo de mis servicios. Lo que usted me está preguntando yo no se lo puedo contestar; no sé si sabe cómo funciona el sistema sanitario; si quiere se lo explico. No se preocupe, he entendido perfectamente cómo funciona, gracias.

Saliendo a la derecha está la caja. Ciento diez euros y una factura con un logo elegante. Hoy en el centro de salud nos han dicho que ya falta menos para la operación, paciencia, el tiempo pasa volando.

 

 

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s